Escapadas, ascensores y otras travesuras


Hola de nuevo!

Jack se ha adaptado totalmente a la rutina de su hogar de acogida. Ahora se muestra tal cuál es. Y no hay sorpresas: es estupendo! Muy equilibrado, sociable, respetuoso y tranquilo, cariñoso con los humanos. El perro casi perfecto!

Esta última semana ha hecho un par travesuras. Fue el cumple de mi madre y me traje los restos del festín. Troceé la carne y se la mezclé con pienso; al día siguiente saqué lo que quedaba de la nevera y mientras se ambientaba Jack lo cogió de la encimera y se dió su propio homenaje! Mis otros perros se unieron a la fiesta y se quedaron tan contentos! Algo más que añadir a la lista: enseñar a Jack a no robar comida de la encimera. No creo que sea difícil. Algo muy bueno de Jack es que no es dominante con la comida. Practicando con el cuenco lleno de pienso, deja que se lo quites y se lo pongas sin problemas. Esto es muy importante. Los perros no deben gruñir ni nada parecido a alguien que se acerca a su comida, por ejemplo, un niño. Jack es dócil con la comida. Mis otros dos perros comen con él y no ha habido disputas con la comida, aunque siempre les superviso mientras comen.

La segunda travesura ha sido una escapadita. Se rompió el collar (de cuero) y al verse libre echó a correr! Teníais que haber visto su cara! Jajajaja! Esto ya lo tenía en tareas pendientes: enseñar a Jack a responder a la llamada. Afortunadamente un chico lo cogió y pude improvisar un collar con una de las correas. En espacios restringidos, como los parques para perros, sí es más obediente, pero en espacios abiertos habrá que trabajar en ello. De momento estoy más centrada en sus fobias y en ganarme su confianza y respeto.

Uno de los retos de esta semana para Jack ha sido subir en ascensor. Yo vivo en un bajo. De modo que no tenemos necesidad de usar el ascensor, pero tal vez su futura familia sí lo necesite. En cualquier caso, es un buen ejercicio para él teniendo en cuenta su fobia a los nuevos espacios. La reacción típica nada más abrir la puerta del ascensor (de los antiguos, muy pequeño y con puerta abatible) fue tensar las manos separando los dedos y flexionar los cuartos traseros quedándose petrificado. Lo bueno es que aunque encoge la cola no llega a meterla entre las patas. Entré en el ascensor manteniendo la correa floja, pero corta. Sin hablar, tranquila, dándole palmadas en la grupa para animarlo. Un pequeño tirón seco cuando se relaja y listo. Jack está dentro! Subimos al cuarto. Abrimos, pero no salimos al momento sino cuando estamos tranquilos. Salimos visitamos a una vecina y volvimos a bajar. Un éxito para Jack!!!

Hoy hemos subido en manada en el ascensor de mis padres, que es más grande. Le ha costado menos. Además ver a sus colegas Luca y Dina subir tan despreocupados ayuda bastante. También hemos paseado sólos. He entrado en portales ajenos con él y se frena en seco. Cuesta convencerle, pero con paciencia, igual que en el ascensor, al final entiende que no hay nada que temer. Es muy útil llevar algo de comida, no sólo para dársela sino para que la huela y la siga hasta dentro. El olfato es el mejor sentido para un perro.

En fin! Ya he soltado mucho rollo por hoy! Lo importante es que Jack está progresando y además tiene mucho éxito en el barrio. Mucha gente me pregunta por él. Es fantástico! Se porta tan bien con otros perros! Y es tan guapo…

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