Una oportunidad para Jack


Mañana me despediré de Jack. Se marcha a su nuevo hogar. Espero que sea el definitivo.

Tania y Víctor son un matrimonio con dos niños. Álvaro, que está emocionado con tener un perro y la niña, más pequeña, que no parece tener un interés especial. La mamá, Tania, es la que se hará cargo de Jack. Mi primera impresión es que son demasiado inexpertos para Jack, pero parece que ella tiene muchas ganas de tenerlo: es muy entusiasta, pero, como le comenté a ella, creo que deberían probar con otro perro más dócil y menos fuerte. A su favor está que parece que tendrá ayuda de un adiestrador y que da largos paseos diarios, además de una casa perfecta para tener un perro. En contra, que Jack necesita un fuerte liderazgo de toda la familia, y parece que el perro va a ser sólo de ella y que no tiene experiencia con perros.

Me hubiese gustado tener más tiempo para trabajar más con él. Aún queda mucho trabajo por hacer. Sigue tirando bastante de la correa aunque ya camina a mi lado la mayoría del tiempo. Es cuestión de ejercicio y disciplina. El cariño viene después. El Gentle Leader es una herramienta muy útil. Pero mi opinión es que, como todas las herramientas restrictivas del movimiento, no sirve de nada sin la técnica adecuada y sin ganarte el respeto del perro. Puedes impedir que tire mientras lo lleva puesto, pero el objetivo debería ser que dejara de tirar bajo cualquier circunstancia. Jack también es territorial; se puede llegar a obsesionar protegiendo un área. Por eso es importante estimularlo con juegos. Le encanta el de buscar. Últimamente era un crack encontrando premios tanto por la casa como en el área de perros. Eso les deja más agotados que un paseo de dos horas y mucho más relajados y vinculados a su verdadera naturaleza: buscar la comida en lugar de que se la des en un cuenco. También les ayuda a relacionarse mejor con otros perros.

Un mal hábito de Jack que no he podido corregir aún es el de rampar sobre la gente. Es algo inaceptable en un perro. Espero que sepan ganarse el liderazgo suficiente para quitarle esa costumbre. Es una de las cosas que más me preocupa, por que las personas inexpertas lo ven como una muestra de afecto y no como un signo de posesión y una falta de respeto, que es lo que es. Que te rampe un bichón no es problemático. Que te rampe un perro de unos 35/40 kilos puede llegar a serlo. En cualquier caso, invadir el espacio de un ser humano no debe consentirse si no es por iniciativa del propio humano. Y Jack lo hace mucho; demanda mucho cariño y sé que esta familia se lo va a dar y puede ser contraproducente.

Deseo que Jack no vuelva más a la protectora, pero sólo si pueden ayudarle a dejar de ser inseguro. Estoy segura de que Tania es una mujer que consigue lo que se propone y que podrá ayudar a Jack. Es un gran perro, no sólo por su imponente aspecto físico, si no por su lealtad y nobleza. Es un perro cariñoso y especial.

Así que mucha suerte Jack. Te vamos a echar mucho de menos.

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