¿Mi perra está en celo?


A menudo me sorprendo de la cantidad de gente que tiene una perrita y no sabe si su perra está o no en celo. Llegan al parque para perros y sólo cuando todos los machos intactos, sin esterilizar, se ponen como motos tras de ella, caen en la cuenta y se marchan diciendo “¡pues sí que debe estarlo!”.

El desconocimiento sobre nuestra mascota pone en riesgo su salud, incide directamente sobre el problema de superpoblación y/o abandono de perros y pone de manifiesto la necesidad de regular la tenencia de animales de compañía para que éstos estén en manos responsables y comprometidas con su bienestar.

Para empezar saquemos del error a la gente que piensa que las perras tienen “la regla”. Algunas diferencias son:

  1. El ciclo menstrual se da en las hembras humanas y algunos primates; en nuestras perras y el resto de mamíferos lo que se da es el ciclo estral.
  2. El ciclo menstrual tiene una duración de entre 21 y 35 días, con una duración media de 28. El ciclo estral tiene una duración variable dependiendo de la especie (entre 5 y 11 meses en perras) y tiene cuatro fases diferentes.
  3. En el ciclo menstrual la ovulación y, por tanto, el inicio de la etapa fértil, se da en torno a la mitad del ciclo; en el ciclo estral la ovulación se da al inicio de la segunda etapa del ciclo, llamada estro.
  4. La receptividad sexual en las hembras que menstruan, como nosotras, se da en cualquier momento (si el compañero nos atrae y las circunstancias son las idóneas! ;P ), mientras que las hembras que tienen ciclo estral sólo aceptan relacionarse con un macho cuando han ovulado y son fértiles.

EL CICLO ESTRAL DE LA PERRA

Nuestras perras pasan por diferentes fases de actividad y descanso hormonal que se repiten cíclicamente; esto es lo que denominamos ciclo estral y consta de cuatro estadios o fases: PROESTRO, ESTRO, DIESTRO y ANESTRO. El primer celo aparece en perras entre los 6 y 10 meses dependiendo de la raza, y experimenta un nuevo ciclo ovárico cada 6 meses aproximadamente. Sin embargo existen diferencias entre razas: por ejemplo los Rottweiler tienden a tener ciclos cortos y presentar 2 o 3 celos al año, mientras que razas como el Galgo o el Basenji tienden a presentar un sólo celo al año.

  • PROESTRO; dura entre 6 y 11 días y se caracteriza por un aumento de los estrógenos que provocan cambios físicos y de comportamiento en nuestra mascota. La vulva se hincha y se vuelve más rosácea debido al aumento de riego sanguíneo en los genitales, puede haber manchado sanguinolento o no, aumento de la mucosidad vaginal. Nuestra perra orinará muy a menudo para dispersar su olor y avisar a los machos de que pronto será fértil y nos pedirá salir a la calle asiduamente. Sin embargo en ésta etapa aún no aceptará que los machos la cubran.
  • ESTRO; la palabra proviene del griego oistros que significa deseo impetuoso. Se produce un pico de hormona luteinizante (LH) que marca el inicio de ésta etapa que es la etapa fértil y en la cuál nuestra perra sí dejará que la cubran. Se detecta fácilmente si acariciamos a nuestra perra en la zona lumbar y ella levanta el rabo mostrando la vulva; ésta es la postura de aceptación de la cópula. Disminuyen la inflamación y la secreción vaginal. Dura de 5 a 10 días aunque la hembra sólo acepta al macho durante los 4 o 5 primeros. Es aquí donde debemos extremar las precauciones, llevar siempre con correa a nuestra perra y evitar llevarla a áreas caninas y lugares muy concurridos por perretes (si es que quieres evitar ser padre/madre de familia numerosa!)
  • METAESTRO o DIESTRO; se inicia cuando la hembra ya no acepta ningún macho y finaliza cuando las concentraciones de progesterona vuelven a sus niveles basales. Su duración es variable dependiendo de si la hembra ha sido cubierta o no: la duración media está en torno a los 60-80 días, pero puede oscilar entre los 2 y 5 meses.
  • ANESTRO; podríamos decir que es un período de “reposo” hormonal que dura entre 7 semanas y un año. Se caracteriza por el tamaño normal de la vulva, no hay secreciones vaginales y la perra rechaza a los machos. Es la etapa óptima para practicar la esterilización a nuestra perrita si sólo va a ser animal de compañía.

Como véis, existen grandes diferencias en la duración del ciclo según la raza, aunque lo más habitual es que nuestra perrita tenga dos ciclos anuales. A modo orientativo la duración del periodo en el que debemos estar prevenidos es en torno a dos semanas o un mes (lo que incluye las dos primeras fases del ciclo estral). Si quieres afinar más, te recomiendo que anotes en un calendario la fecha y síntomas de tu perrita, ya que suelen ser muy regulares, así podrás anticiparte a su próximo periodo fértil. Además fíjate en su comportamiento: orina más a menudo, está más mimosa, se frota contra algún mueble o pared… Cada animal es distinto; si observas a tu perra podrás saber con más precisión cuándo comienza su celo y podréis evitar camadas no deseadas con las que no sabréis qué hacer y que a saber dónde terminarán.

Por último no puedo hablar de éste tema sin recomendar, una vez más, que esterilices a tu mascota. Lo ideal es esterilizar a las hembras tras su primer celo y entre los seis meses y antes del año en los machos. Hay que tener en cuenta que a diferencia de las mujeres, las perras tienen su ciclo reproductor durante toda su vida, por lo que pueden procrear incluso  de muy mayores.

Fuentes:

http://www.centauroveterinarios.com

http://www.uco.es/organiza/departamentos/medicina-cirugia/reproduccion/proyecto/indice.html

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