#Excálibur y el #Ébola


Excálibur visto con vida por última vez sobre las 14:20 del día 8 de octubre

Excálibur visto con vida por última vez sobre las 14:20 del día 8 de octubre

La temática de ésta página son los perros. Más allá de todos los despropósitos que están teniendo lugar en relación al virus #ébola en Madrid, aquí hablamos de perros.

#Excálibur fue sacrificado en el propio domicilio. Por si acaso. Si no lo hicieron antes fue porque ni bomberos, ni policía ni el Servicio Veterinario de Urgencia de Madrid (SEVEMUR) tenían medios de seguridad y prevención ante un posible contagio. No sabíamos si estaba infectado o no, si lo podía transmitir o no, pero por si acaso, lo asesinamos. El miedo. El miedo y la ignorancia son muy peligrosos. Desde el momento que se supo que Teresa Romero tenía perro y que su marido suplicó que lo salvaran, la gente se echó a la calle. Hubo personas que hicieron guardia desde por la tarde, pasaron allí la noche y la práctica totalidad del día siguiente para tratar de impedir una injusticia. Sibilinamente sacrificaron al perro en casa y sacaron su cadáver horas después. Yo estuve en contacto por twitter con amigos y activistas de Igualdad Animal intentando propagar información veraz sobre lo que ocurría, lo que opinaban expertos, etc. Dio igual. Excálibur estaba sentenciado porque en España no existen animalarios con nivel 4 de bioseguridad. No es ninguna sorpresa ya que no existen tampoco instalaciones de ese nivel para humanos. Nada nuevo bajo el sol. @marcaEspaña #Españistan

Soy de los que piensa que somos parte de la biodiversidad, parte de un todo. No somos los guardianes del planeta, eso es evidente en vista de lo mal que lo tratamos. No creo que fuésemos creados para dominar a sus demás habitantes (“Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.” Génesis 1:26), de hecho no creo en la creación, sino en la evolución. Creo que somos una pequeña parte, que todas las especies animales y vegetales tienen su lugar y que el equilibrio es la clave. Soy consciente de que soy un animal igual que tantos otros y no creo ser superior ni más importante que ninguno de ellos. Creo en la ciencia, en el conocimiento, en el saber (¿sabes que la etimología es la misma para “saber” y “sabor”?). Saboreo todo lo que me rodea y me admiro de las ingeniosas soluciones adoptadas en la naturaleza. A menudo me pregunto por qué no nos fijamos más en ella como modelo para diseñar nuestro entorno artificial o para obtener alimentos o energía o simplemente para no perturbar su equilibrio con nuestra existencia y todo lo que ello conlleva.

Pensando así y conociendo lo que otros piensan no puedo esperar comprensión por parte de una sociedad llena de desigualdades dentro de la misma especie. Sin embargo más 400.000 firmas me hacen albergar la esperanza de que algún día respetaremos a los demás animales como debemos respetar a los animales humanos. Los humanos. Más de 4.000 personas han muerto por ébola. En África. África, la cuna del ser humano. Olvidada. Llena de humanos de tercera.

A día de hoy en Madrid hay un caso confirmado de ébola, el de Teresa, a la que deseo lo mejor, 16 aislados en el Carlos III, y decenas de personas en vigilancia pasiva, es decir, en casa tomándose la temperatura cada dos horas por si el ébola. En los próximos días veremos si se dan nuevos casos (aunque el periodo de incubación va de 2 a 21 días, la media está entre 8 y 10). Si una única infectada, ha provocado el ingreso y vigilancia de unas 100 personas, pues imaginaos. Me pregunto cuántas de esas personas tienen mascota y, si se confirman más casos en humanos, si el gobierno volverá a aplicar la eutanasia a sus perros, gatos, pajaritos o peces. En una sociedad donde el 60% de la población tiene mascotas, tal vez, en mi inexperta opinión, sería importante estudiar el comportamiento del virus en ellos y estudiar si suponen una vía de contagio. O tal vez la única vía sea el exterminio. Creo que así empezó lo de El Planeta de los Simios. No nos estaría mal (como especie, que a nivel individual los culpables serán el 5% a lo sumo; pues lo dicho, no nos estaría mal por dejar que una minoría nos chulee).

Mis perros, Luca y Gómez, son mi familia. Mis planes giran en torno a NOSOTROS. No voy donde no puedan venir. Mis actividades siempre tienen en cuenta que ellos puedan también disfrutar. Entreno con ellos. Aprendo con ellos y de ellos. Disfruto cada día con ellos. Les admiro por su fortaleza, su capacidad de superación, su sinceridad. Si mañana uno faltara, lloraría su pérdida amargamente y guardaría un lugar para él en mis pensamientos durante el resto de mi vida igual que con mis anteriores perros Yaqui, Cartucho y Lucky. Pero lo crucial no es que sean importantes para mí y yo para ellos. Lo crucial es que son importantes en sí mismos. Seres inteligentes, sensibles, dignos de respeto. Probablemente sin el perro al Homo no le habría ido muy allá en su supervivencia. Llevamos milenios unidos, nuestra relación con los perros es única.

El humano sigue teniendo esa visión etnocéntrica respecto a lo que le rodea, respecto a otras especies, otras culturas, otros, sin más. No sé, a veces pienso que “el que no existe” debe estar muy arrepentido de su creación el sexto día e intenta subsanarlo; o que la naturaleza reclama lo suyo e inventa formas de vencer a la peor plaga de éste planeta: el humano. Efectivamente, tal vez la única forma de salvaguardar el verdadero milagro de éste planeta sea el exterminio, pero no de los perros.

“La mayor amenaza al dominio continuado del ser humano en nuestro planeta son los virus.”

Joshua Lederberg,
Premio Nobel de Medicina 1958

#FuerzaTeresa

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